Te prometí jamás olvidarte, y jamás lo haré.
Te prometí regresar, y algún día lo haré.
Las palabras y promesas a futuro son fáciles de pronunciar, así como fáciles de olvidar, alguna vez me imaginé miles de noches a tu lado, miles de noches como esta, en la que amanezco entre tus brazos y entre el olor a de tu sudor penetrando mi piel entera, mezclados con tus besos tatuados en mi piel y con esa sensación de cansancio por amarnos la noche entera...
¿Que será de mi el día de mañana?
Pregunte a mis adentros mientras escuchaba tu respiración pausada y tranquila cerca de mis oídos. Pero por mas que guarde silencio esperando una respuesta jamás llegó, quise imaginar a tu lado mi vida entera, sin embargo algo frenaba el sentimiento, así como mi pensamiento.
Quisiera poder amarte con la fuerza que mi corazón me diera, pero por más que lo intento este no responde y por el contrario con una lagrima me responde.
Quise meterme en tus sueños, pero, ¿quien soy yo para invadir tus sueños?
Me volví hacia ti y bese la comisura de tus labios... respire profundo, para conservar ese olor a ti impregnado en mi mente, desee que el momento jamás acabara.
Despertaste... el brillo de tus ojos cegó los míos, tu sonrisa intimido a la mía, me abrazaste y mi alma sintió desmoronarse...
Y desde esa noche...
Aún te pienso, y te extraño desesperadamente...

